jueves, 12 de noviembre de 2009

REFLEXIONES SOBRE PSICOANÁLISIS, LITERATURA Y TEATRO (FRAGMENTO)

Orlando Cajamarca

Hablar del psicoanálisis y el teatro remite inmediatamente al texto dramático y su relación al tramado mítico del mismo, pues no podemos olvidar que es justamente en esta textura que Freud encuentra el tejido básico de su "Complejo de Edipo". Freud encuentra desde su punto de vista que en esta tragedia subyacen una serie de relaciones, padre (Layo) - madre (Yocasta) - hijo (Edipo), que conforman el material mítico original de lo que hoy se conoce como Complejo de Edipo. Esto no quiere decir que Edipo inventó esta relación o que Sófocles intentó conscientemente revelar este drama, no, el tejido de estas relaciones está a pesar de Sófocles como autor y de Edipo como personaje de la ficción; tampoco quiere decir que es en este juego de relaciones en la que radica la fuerza poética del drama de Sófocles.

Estamos ante la misma paradoja de la manzana newtoniana, no fue Newton quien creó la fuerza de gravedad y no fue ese día en que una manzana cayó ante los ojos del observador, que apareció la fórmula matemática de que la gravedad atrae los cuerpos hacia la tierra a una velocidad de aceleración equivalente a 9.8 metros por segundo al cuadrado. Newton estableció un nuevo punto de vista para la época, una revolución que permitió revelar una fuerza que ha estado ahí a través de los siglos de los siglos y que a pesar de los hombres y de su conciencia de la misma, opera sobre toda materia o sobre toda masa. El pensamiento Newtoniano permitió crear las reglas de la mecánica y junto con la lógica cartesiana instalaron una cosmovisión, que iluminó por muchos siglos el pensamiento racional de la humanidad. Hoy su pensamiento sigue vigente y sus leyes siguen actuando sobre la masa y el pensamiento hace parte de la existencia, pero nuevos puntos de vista, nuevos enfoques ampliaron esta cosmovisión y ahora sabemos que las fuerzas de la mecánica operan hasta el límite de la velocidad de la luz, que una masa sólo se mantiene como tal hasta estos límites y que el tiempo se contrae etc.

Pues bien, el pensamiento psicoanalítico también es un punto de vista, es una manera de abordar la condición de lo humano. Como la creación artística es patrimonio absoluto de lo humano, el psicoanálisis entonces ha abordado su naturaleza y en un proceso dialéctico ha establecido un feed back que permite la retroalimentación entre el arte y sus posibilidades de análisis.

Como todo enfoque, punto de vista o cosmovisión novedosa genera lo que llaman los antropólogos cuando se refieren a ciertas conductas primitivas, el misoneísmo, el psicoanálisis ha creado muchas resistencias que se mantienen hoy a pesar de sus 100 años de existencia como disciplina que se ocupa del inconsciente y sus leyes. Estas resistencias en el campo de la psiquiatría y de la psicología, son de su competencia directa pese a que gracias a él han redefinido su terminología y hoy gozan de un alfabeto y de todo un rico y amplio diccionario. En el campo de la filosofía y el arte, esta resistencia se torna más aguda, pues muchos críticos de arte, narratólogos, semiólogos etc., consideran el discurso psicoanalítico como una especie de prefecto de disciplina que recorre los pasillos de la ciencia y el arte asomándose por los ojos de la cerradura para sorprender in fraganti a los perversos en sus rituales privados. Unos lo rechazan por temor a ser sorprendidos, otros porque consideran que el psicoanálisis es el estudio del inconsciente como algo de índole neurótico o psicopatológico y que nada tiene que ver con una mente "normal". El psicoanálisis no agrega ni quita, simplemente evidencia las leyes del inconsciente que están ahí a pesar de todo. Muy célebre resulta la famosa anécdota de Freud cuando en un congreso de psicoanalistas uno de ellos relata una serie de experiencias y estudios con algunas tribus de la Nueva Guinea, concluye su intervención, este psicoanalista diciendo que con esto queda demostrado que los habitantes de la tribu en mención no pasaban por la fase anal; ante este enunciado categórico Freud en su acostumbrado estilo responde "sería muy interesante conocer esa clase de ser humano que al parecer no caga".

El abordaje de los hechos artísticos desde el punto de vista del psicoanálisis no reduce el hecho artístico a un fenómeno psicológico. Una obra teatral, cinematográfica, literaria, poética puede permitir un buen análisis psicoanalítico sin que por ello sea una buena realización artística. Lo que sí es claro es que toda narración literaria, teatral y cinematográfica que implique relaciones humanas con conflictos humanos y que tenga una poética elaboración que la consolide como obra artística, debe sin excepción permitir un análisis psicoanalítico denso y complejo.

El psicoanálisis y los psicoanalistas en el sentido más amplio del término, es decir, no necesariamente los que se ganan la vida en la cabecera del diván, han abordado con mucha genialidad grandes clásicos de la literatura. Para citar algunos, el estudio sobre la "Montaña Mágica" de Thomas Mann y la obra de Dostoievski emprendida con maestría por Estanislao Zuleta, los estudios de Lacan sobre la obra de Poe, especialmente el rico y agudo análisis sobre la "Carta robada" donde entre otras cosas Lacan anuncia uno de sus principios fundamentales al decir que "el inconsciente es tan evidente que no se ve", los estudios sobre la música de Oscar Espinosa y los mismos textos de Freud recogidos en el antológico texto "Psicoanálisis del arte".

Este tipo de análisis de la literatura un tanto académico es el que más se ha abordado desde el punto de vista psicoanalítico y en él se busca encontrar las porosidades del texto, la otra escena, para descubrir el tejido mítico que lo constituye tal como lo propuso Freud en sus estudios sobre la tragedia. Por este camino podría proponer un análisis psicoanalítico de los dramas inconscientes de los personajes de García Márquez, especialmente los de su obra "Crónica de una muerte anunciada", donde podemos vislumbrar todo el tejido de casualidad y causalidad que antecede a la ansiada muerte de Santiago Nasar, podríamos develar claramente la estructura familiar de Santiago Nasar, podríamos encontrar que así como Santiago Nasar fue un hijo no deseado, su muerte fue deseada por su madre, podríamos también develar de qué manera. Angela Vicario se "realiza" sexualmente en la muerte de Santiago Nasar etc. Que el texto garcíamarquiano permita este análisis es un argumento más para ratificar la riqueza poética de García Márquez, pero desde ningún punto de vista constituye esta la razón de su grandeza narrativa; claro está que si el texto no permitiera este análisis "Crónica de una muerte anunciada" no sería una gran novela….



1 comentario:

Anónimo dijo...

I inclination not approve on it. I regard as precise post. Expressly the title-deed attracted me to read the whole story.